El placer de pescar el Puelo con un equipo nº 3

El verano del 2012 fue una temporada especial en el Puelo. Por razones que pocos pueden explicar el río estaba plagado de truchas monstruosas, que en ocasiones alcanzaban hasta los 6 kilos de peso. Animado por los relatos de mi hermano y mi papá sobre las increíbles capturas del fin de semana anterior, decidí volar a Puerto Montt y unirme a ellos para un fin de semana de pesca. La implacable lluvia del día viernes no logró desanimarnos y el sábado a primera hora estábamos en el río.

Luego de las abundantes precipitaciones el panorama se veía un tanto negro, pues el río había aumentado considerablemente su caudal, borrando del mapa playas y lugares de pesca habituales. Decididos a capturar las grandes truchas que por entonces cobijaban sus aguas, nos pusimos manos a la obra olvidándonos de lo difícil que podría estar la pesca. La mañana transcurrió con varios piques: tres truchas por parte de mi viejo, una muy grande de unos 5 kilos y otra del mismo calibre que se le escapó a mi hermano. Para mí, nada de nada…

Almuerzo y a la carga nuevamente. ¡Ahora sí que debía pescar! Armado con mi caña 6, línea de hundimiento y una Woolly Bugger negra con patas blancas, lo clásico a usar en Puelo según la mayoría, logro enganchar la primera trucha. Un monstruo al que, luego de unos 10 minutos de pelea, saltos reiterados y corridas que se llevaban varios metros de backing, logro vencer para sacarle la foto de rigor.

Ya relajado tras haber cumplido la meta del día, podía dedicarme a experimentar. Generalmente para pescar el Puelo uso mi caña 6 cargada con una linea floating y ninfas grandes o moscas secas atadas a un leader 3X. Sin embargo, con el río crecido y pocos lugares para pescar, esa opción se veía poco productiva, lo que no fue suficiente para cambiar la idea fija que tenía: probar mi nueva caña #3 de 8 pies. Al primer lance con línea de flote y mosca seca, veo algo grande que se mueve bajo ella antes de rechazarla. Sin tiempo que perder la cambio por una Kaufmann Stone del 6 con patas negras. Segundo lance y logro enganchar a la trucha que había rechazado mi propuesta inicial. La caña doblada hasta el mango y el carrete zumbando como abejorro… ¡No podía más de felicidad! Unos cuantos minutos más y mi adversaria se deja agarrar. Fotos de rigor y al agua nuevamente.

Nótese como la isla Los Hermosilla se encontraba totalmente cubierta por el agua y sólo la vegetación asomaba a la superficie.

Ni se imaginan lo que es pescar una trucha de ese porte con un equipo tan liviano. Por lo que he leído y me han dicho, la mayoría de la gente cree que para pescar el Puelo sólo sirven equipos grandes, líneas de hundimiento y streamers. Personalmente hace 5 años que pesco ese río y siempre lo hago con mosca seca y ninfas. Sin embargo, nada de eso se compara a pescarlo con lances de no más de 10 metros de distancia y caña número 3 en la mano. No dejen de llevar sus equipos livianos a ríos grandes como el Puelo, uno nunca sabe con qué escenario se puede encontrar y la satisfacción será 100 veces mayor.

 

 

Ignacio Girardi J.

Colaborador www.chilecast.cl

Fotografías: Tomas Giradi J.

 

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