Conceptos básicos para la pesca con mosca embarcada en el mar

Hace algunos años, cuando comencé a pescar con mosca en el mar (o al menos a intentarlo),  la información disponible era prácticamente inexistente y la experiencia de otros mosqueros en la materia era también muy reducida, pese a que ya había antecedentes de pesca bajo esta modalidad en la costa de Chile, principalmente desde bote. Alentado por algunas salidas exitosas realizadas por mis amigos Jenaro Benavides L. y Mario Bórquez B., miembros también del portal www.chilecast.cl, en las que habían conseguido capturar sierras con mosca, decidí dar el siguiente paso en este apasionante vicio e intentarlo.

Desde aquel entonces ha pasado ya bastante tiempo y las salidas de pesca con mosca embarcados en la costa de la V región se han convertido en una constante, tanto para mí como para la mayoría de los amigos pescadores con que habitualmente comparto. Personalmente le veo 2 grandes ventajas para los mosqueros de la zona central: la posibilidad de practicarla todo el año sin restricciones y la cercanía. A ello hay que sumar, por ejemplo, la posibilidad de pescar peces mucho más combativos que una trucha promedio, entre otros atractivos.

Con alegría he podido constatar que el interés por esta pesca va en aumento y los mismos pescadores artesanales (en cuyos botes se realizan las salidas) paulatinamente van recibiendo más clientes que quieren intentarlo. Ya no es visto como un “bicho raro” quien aborda un bote con un equipo mosquero en las caletas de la zona. Lo anterior, sumado a variadas consultas recibidas mediante redes sociales y a la iniciativa de Caimi & Allen por difundir la pesca con mosca en el mar, me han motivado a escribir este artículo introductorio a la pesca embarcado, para intentar entregar la información básica a quienes estén interesados en ampliar sus horizontes de pesca más allá de los ríos trucheros.

Comenzaré por el requisito más básico para comenzar: ¡Cómprese un salvavidas! ¿No tiene uno? ¡No se suba al bote, así de simple! La seguridad es lo primero y en general los pescadores artesanales que prestan estos servicios no tienes salvavidas suficientes.

Aclarado el punto anterior, lo siguiente es programar la salida de manera que esta sea agradable y no se transforme en una tortura. ¿A qué me refiero? Antes de agendar la pesca asegúrese de consultar el pronóstico del mar y el viento para el lugar en que pretende salir. Hay variadas páginas en internet que entregan esta información, como por ejemplo Wind Guru. Con mucho viento el mar se torna complicado y con demasiada altura de ola el mareo y consiguiente mal rato son seguros. Como regla general evite salir con un pronóstico de olas sobre 2 metros de altura. Hasta 2,5 metros en general se puede, pero se arriesga…  Existen también medicamentos para atenuar el mareo, que tomados con la debida antelación pueden ayudar bastante.

¿Qué especies se pueden pescar con mosca desde un bote? Lo más común, dada su alta presencia y voracidad, es pescar sierras. Sin embargo, cualquiera de las especies que acostumbran a cazar cerca de la superficie puede ser pescada con mosca: jureles, cabinzas, vidriolas (o palometas) durante el verano y hasta corvinas con un poco de suerte.

¿Cómo encontramos los peces? Acá es fundamental la experiencia del pescador artesanal que los llevará en su bote y el conocimiento que tenga de la zona, pues los cardúmenes suelen frecuentar históricamente los mismos lugares cuando entran hasta los sectores próximos a la costa. Sin embargo hay que estar atentos a buscar indicios que delaten la posición de los peces cazando, como la presencia de grupos de aves zambulléndose (“pajaradas”), sardinas o pejerreyes saltando para escapar de sus depredadores y en general cualquier alteración de la superficie del agua. Es válido y de gran ayuda también usar herramientas tecnológicas como los “Fish Finder” (sonares). Habitualmente se comienza buscando mediante el “troling” a baja velocidad, con las mismas moscas, hasta que se produce algún pique. En ese momento es muy probable que se pueda detener el bote y comenzar a lanzar, considerando que los peces que buscamos suelen moverse en cardumen.

Referente a las moscas a utilizar, los patrones deben imitar aquellas especies que cazan los peces que buscamos capturar. Hablamos principalmente de sardinas y pejerreyes, pero sin dejar de lado otros como pequeños pulpos y calamares que han dado buenos resultados también. En general confecciono mis propias moscas, pero se pueden tomar como base los clásicos patrones de “Deceivers” y “Clouser Minnows” y a partir de ellos realizar las variaciones que cada pescador estime convenientes. Es muy importante señalar que, al ser moscas muy grandes, se debe emplear materiales que no absorban agua para evitar un peso excesivo que haga muy difícil lanzarlas. Idealmente usar pelos sintéticos y materiales brillantes como crystal flash o flashabou, evitando plumas y pieles.

El número de anzuelo utilizado es variable, pero generalmente entre 1/0 y 2/0 considerando que las distintas marcas presentan diferencias en los tamaños a igual numeración. En esta materia he concluído que hay 2 fórmulas: Usar anzuelos baratos (pero resistentes y bien afilados) para atar las moscas o bien usar moscas-tubo (atadas sobre un tubo de pequeño diámetro como el interno de los lápices a pasta) con un anzuelo de primera calidad. La razón es que las moscas tubo se desprenden del anzuelo al momento del pique y suben algunos centímetros por el leader, minimizando el daño del patrón. Por el contrario, aquellas atadas directamente sobre el anzuelo se deterioran rápidamente, sobretodo con los dientes de las sierras, lo que en términos económicos es nefasto si se usan anzuelos caros. Otro beneficio de las moscas tubo es que el anzuelo queda más atrás, lo que asegura una porcentaje mayor de eficiencia al perder menos piques. En moscas convencionales esto se puede mejorar con anzuelos de cuerpo extra largo o utilizando 2 anzuelos en tandem.

Referente a los equipos, en mi opinión el “comodín” o “todo terreno” para esta pesca es el 9wt. He usado también equipos menores (7wt) para pescar sierras pequeñas y otros de mayor numeración (11wt) cuando tenemos antecedentes sobre presencia de vidriolas grandes o sierras de gran calibre. Es importante que el carrete a utilizar tenga buena capacidad de backing y un freno potente. A diferencia de la pesca de truchas, donde el carrete se usa para guardar la línea y poco más, en el mar es fundamental. En el caso que el spool no pueda almacenar 200 o más metros de backing convencional (dacron), es recomendable cambiarlo por gel spun pues este tiene un diámetro notoriamente menor al dacron, a igual resistencia. Las líneas deben ser de hundimiento rápido (6 ips o más) y de peso (grains) acorde a la numeración de la caña. Existen líneas específicas para “saltwater” de ambiente frío, pero cualquiera que cumpla con el peso y velocidad de hundimiento adecuados servirá. Hemos tenido posibilidad de ver a los peces cazando en la superficie, sobretodo vidriolas, dándonos la opción de lanzar a la vista y también de usar líneas de flote, por lo que es una opción a considerar aunque la línea de hundimiento rápido es la esencial.

Hay tanto cañas como carretes específicos para pesca “saltwater”, pero si solo se realizará pesca embarcado no es estrictamente necesario que posean dicha característica. Sin embargo, si además se desea practicar pesca de orilla y/o el equipo estará en contacto permanente con el agua salada, es recomendable que sea específico (en especial que el carrete cuente con freno sellado y libre de mantención), de lo contrario su vida útil será extremadamente corta. Cualquiera sea el caso, es de suma importancia que el equipo completo (caña, carrete y líneas) sea lavado inmediatamente después de la jornada de pesca con abundante agua potable.

Con respecto al leader, se puede construir con varios segmentos de tippet (o nylon) de diámetro decreciente, terminando en un “wire tippet” de 20 o 30 lbs o bien en cable de acero usado en pesca convencional. La ventaja del “wire tippet” es que es anudable, más delgado y muchísimo menos rígido. También es válida la alternativa de evitar tantos nudos y usar un trozo único de nylon o tippet, terminado en cable. En este caso prefiero usar tippet de 40 lbs unido al cable de 20 o 30 lbs para pescar sierras, o solo tippet de 80 lbs directo a la línea cuando se buscan vidriolas grandes. La longitud del leader debe ser ajustada para que resulte fácil lanzar moscas grandes y como regla general no debe ser demasiado largo.

Por último, no puedo dejar de mencionar que debemos ser pescadores responsables tanto en aguas continentales como en el mar. La pesca con devolución no es patrimonio exclusivo de ríos y lagos, sino que se puede (y debe) practicar en todo los ambientes. Por ello es recomendable disponer de un chinguillo o copo de mayores dimensiones para poder manipular a los peces sin golpearlos con el bote y tener la posibilidad de devolverlos a su medio. Veo habitualmente pescadores que en el mar matan absolutamente todo y llenan botes de pescado, cosa que me parece impresentable. ¿Quiere llevarse 1 o 2 pescados? ¡Está perfecto! ¿Para qué quiere 20 o 30? Cambiar la mentalidad es tarea de todos y dar el ejemplo es el primer paso para comenzar a generar conciencia.

 

Cristóbal Tapia Chamy

www.chilecast.cl

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